¿Cuándo es recomendable ejecutar un túnel visitable frente a una conducción no accesible?

A túnel visitable (galería con sección suficiente para acceso de personal) suele recomendarse cuando el proyecto prioriza operación y mantenimiento (OPEX) y accesibilidad durante décadas. Una conducción no accesible (tubería “cerrada”, típicamente instalada mediante pipe ramming) suele ser preferible cuando prima minimizar CAPEX, plazos y ocupación en superficie, y el mantenimiento puede resolverse desde registros/cámaras sin entrar al interior.

Es más recomendable un túnel visitable cuando:

  1. Mantenimiento frecuente o crítico: se prevén inspecciones, reparaciones o sustituciones recurrentes, o hay alta criticidad del servicio (paradas muy costosas).

  2. Necesitas accesibilidad real a elementos: válvulas, compuertas, derivaciones, instrumentación o futuros “tie-ins” que conviene operar sin abrir zanja.

  3. Infraestructura multipropósito: quieres alojar varias conducciones/servicios (agua, drenaje, energía, telecom) en una misma galería para ordenar el subsuelo.

  4. Entorno urbano muy sensible: el coste social/permiso de intervenir a futuro en superficie es alto (tráfico, afecciones a comercios, servidumbres complejas).

  5. Exigencia de durabilidad y control: buscas un revestimiento estructural robusto y registro interior; normalmente se asocia a soluciones de segment tunnel, con necesidades claras de vertical wells y civil work.

Es más recomendable una conducción no accesible cuando:

  1. El objetivo es transportar caudal con mínima obra auxiliar, sin necesidad de acceso interior: típico en redes de urban sewage systems, urban supply system o infrastructure crossings donde lo crítico es ejecutar “sin zanja” con precisión.

  2. La sección visitable no está justificada por OPEX: inspección y mantenimiento se resuelven con limpieza, CCTV/robots y cámaras puntuales, sin necesidad de acceso humano continuo.

  3. Restricciones de espacio y permisos: construir un túnel visitable implica pozos/portales más grandes, más implantación y más logística (ventilación, seguridad en espacios confinados, etc.).

  4. Presupuesto y plazo mandan: una conducción “no accesible” suele reducir coste total y complejidad respecto a una galería visitable.

En la práctica, la decisión se toma como un trade-off CAPEX vs OPEX (y riesgo): si el coste de intervenir en superficie a futuro es alto o el activo es muy crítico, el túnel visitable suele ganar; si la prioridad es ejecutar rápido y con menor obra auxiliar, suele ganar la conducción instalada con pipe ramming. Para aterrizarlo con tus datos (trazado, geología, operación, criticidad y permisos), lo más eficiente es evaluarlo desde Technical assistance and engineering.