¿Qué ensayos previos (laboratorio y campo) son recomendables antes de licitar una hinca de tubería?

Antes de licitar una hinca de tubería (microtúnel), lo más rentable es invertir en una campaña previa que reduzca incertidumbre en: tipo de terreno, permeabilidad/nivel freático, resistencia-deformabilidad, abrasividad y riesgos de frente. Con esos datos se puede afinar la selección de equipo, el diseño de pozos y el reparto de riesgos en la oferta.

Ensayos de CAMPO recomendables (investigación geotécnica e hidrogeológica)

  1. Sondeos a lo largo del trazado (y en pozos de ataque/recepción)

    • Testigo continuo (si aplica), descripción estratigráfica y toma de muestras inalteradas cuando sea posible.

    • SPT en suelos granulares / rellenos heterogéneos (como mínimo para correlaciones y control de variabilidad).

  2. CPT/CPTu (penetrómetro estático, ideal en suelos blandos/granulares)

    • Muy útil para perfilar cambios de estrato, estimar resistencia y detectar lentes granulares.

  3. Control del agua: nivel freático y permeabilidad

    • Instalación de piezómetros y seguimiento (incluyendo variaciones estacionales o mareas si aplica).

    • Ensayos de permeabilidad in situ (según terreno): Lefranc en suelos, packer/Lugeon en roca, y/o pruebas de bombeo si el acuífero puede condicionar el frente o los pozos.

  4. Ensayos in situ complementarios (según caso)

    • Vane test en arcillas blandas, presiómetro/DMT si necesitas deformabilidad y parámetros para asientos.

    • Geofísica (sísmica, georradar, etc.) para detectar heterogeneidades, vacíos o contrastes si el entorno lo justifica.

  5. Reconocimiento de servicios/obstáculos y condicionantes

    • En urbano: campañas de detección de servicios + identificación de estructuras sensibles.

    • En cruces bajo cauces: puede ser necesario completar con levantamientos específicos (batimetría/topobatimetría) además de geotecnia.

Ensayos de LABORATORIO recomendables

  1. Identificación y clasificación del suelo

    • Humedad, densidades, granulometría y límites de Atterberg (clave para evaluar comportamiento, plasticidad y potencial de “clogging” en ciertos escenarios).

  2. Resistencia y deformabilidad

    • En suelos: compresión simple y/o triaxiales (UU/CU/CD según necesidad), y edómetro para consolidación/deformabilidad si preocupan asientos.

    • En roca: UCS (compresión simple), carga puntual y caracterización geomecánica si aplica.

  3. Permeabilidad en laboratorio (cuando sea relevante)

    • Ensayos para estimar coeficiente de permeabilidad y apoyar la elección de método y el control del agua.

  4. Abrasividad y desgaste (especialmente en roca o granulares con cuarzo)

    • Ensayos de abrasividad (p. ej., Cerchar/LCPC u otros según el programa) para anticipar consumo de herramientas, rendimiento y costes.

  5. Química del agua y del terreno (durabilidad y compatibilidades)

    • pH, sulfatos, cloruros, agresividad química: útil para durabilidad de hormigón, corrosión y gestión de aguas/lodos.

Para licitar con menos incertidumbre (lo que “mejor paga”)