En la licitación de obras SIN zanja, muchos problemas de plazo, coste y ejecución no aparecen por fallos en la obra, sino mucho antes: en la forma en que se definen el trazado, la geotecnia, el alcance, los criterios técnicos y las hipótesis de partida. Un pliego puede parecer correcto desde el punto de vista administrativo y, sin embargo, generar comparaciones poco fiables entre ofertas, adjudicaciones con riesgo oculto o soluciones difíciles de ejecutar una vez iniciada la obra.
Los errores más frecuentes suelen repetirse: documentación insuficiente, criterios de adjudicación demasiado centrados en precio, escasa definición del alcance, geotecnia incompleta, falta de coherencia entre trazado y método constructivo y poca atención a la constructibilidad real. En proyectos de hinca de tubería y microtunelación, estos errores pueden trasladarse después a sobrecostes, cambios de método, rendimientos inferiores y tensiones contractuales durante la ejecución.
Errores de licitación que más se repiten en obras SIN zanja
Licitar con geotecnia insuficiente o poco representativa
Uno de los errores más habituales es sacar a licitación un cruce con información geotécnica escasa, mal distribuida o poco conectada con el trazado real. Cuando el terreno no está bien caracterizado, las ofertas se construyen sobre hipótesis distintas y dejan de ser comparables en igualdad de condiciones. Además, aumenta el riesgo de que la solución adjudicada no sea la más adecuada para las condiciones reales del subsuelo.
Definir el trazado sin validar su constructibilidad
Otro error frecuente es licitar una solución que encaja en plano, pero que no ha sido comprobada desde el punto de vista de la ejecución. La cobertura, los radios, la profundidad, los puntos de ataque y recepción, la implantación de obra o la coexistencia con servicios afectados pueden convertir un trazado aparentemente viable en una alternativa de alta complejidad. Cuando esta revisión no se hace antes de licitar, el contratista acaba heredando incertidumbres que deberían haberse resuelto en fase de ingeniería.
No diferenciar entre método técnicamente posible y método realmente óptimo
En obras SIN zanja, no basta con saber si un método puede ejecutarse. También hay que valorar si es el más robusto en términos de riesgo, control, plazo y coste global. Un pliego poco afinado puede inducir a comparar de forma simplificada soluciones de perforación horizontal dirigida, microtunelación o Direct Pipe sin definir bien los criterios de compatibilidad entre terreno, trazado, conducción y entorno.
Errores que distorsionan la comparación entre ofertas
Valorar casi solo el precio
Cuando el precio pesa demasiado y los criterios técnicos no están bien estructurados, la licitación deja de premiar la solución mejor resuelta y empieza a favorecer la propuesta más agresiva o menos explícita en riesgos. Esto puede generar adjudicaciones aparentemente competitivas, pero débiles desde el punto de vista de la ejecución real.
No cerrar bien el alcance de cada oferta
Muchas diferencias entre ofertas no están en el método, sino en lo que cada licitador entiende que está incluido. Si el pliego no aclara qué partidas forman parte del alcance —ingeniería de detalle, obra civil auxiliar, gestión de lodos, topografía, ensayos, documentación final, tratamientos del terreno o apoyo técnico—, la comparación entre propuestas pierde fiabilidad desde el inicio.
No exigir justificación técnica suficiente
Otro error común es permitir ofertas muy resumidas desde el punto de vista técnico, sin una explicación clara del sistema de excavación, de los rendimientos previstos, de los empujes, del tratamiento del riesgo o de la secuencia de obra. Sin ese nivel de definición, el órgano de contratación puede comparar importes, pero no soluciones.
Errores de obra civil y de implantación que suelen llegar tarde
Infravalorar los puntos de ataque, recepción y obra auxiliar
En muchas licitaciones, la atención se centra en el cruce y no en la obra civil que lo hace posible. Sin embargo, la viabilidad del método depende en gran medida de la ejecución de pozos, plataformas, contenciones, accesos, zonas de acopio y logística de implantación. Cuando estos elementos no se definen bien, la obra puede obligar a revisar el método previsto o a asumir costes no contemplados. Esto es especialmente relevante cuando se requieren pozos verticales o configuraciones auxiliares complejas.
No valorar bien el entorno afectado
Un error muy frecuente es tratar igual un cruce en zona abierta que un cruce bajo ferrocarril, carretera principal, casco urbano o corredor con muchos servicios afectados. Las restricciones de seguridad, permisos, horarios, ocupación y control cambian de forma importante la estrategia de ejecución. En actuaciones de cruces de infraestructuras, este punto debería estar claramente integrado en los documentos de licitación.
Cómo pueden evitarse estos errores antes de publicar el pliego
Con más definición técnica y menos hipótesis implícitas
La mejor forma de evitar errores de licitación es llegar al pliego con una base técnica más cerrada: planta y perfil validados, geotecnia suficiente, información hidrogeológica coherente, servicios afectados revisados, condicionantes del entorno identificados y una primera comprobación real de constructibilidad.
Con criterios de adjudicación que comparen soluciones, no solo importes
También conviene estructurar la evaluación para que valore la coherencia entre método, terreno, trazado, plazo, medios y alcance. Eso permite distinguir mejor entre una oferta barata y una oferta realmente solvente desde el punto de vista técnico.
Con una RFQ o documentación de licitación mejor preparada
Cuando la documentación de partida está bien preparada, la licitación gana transparencia, las ofertas son más comparables y el riesgo de cambios posteriores disminuye. En obras SIN zanja, una buena licitación no solo busca adjudicar; busca hacerlo con una solución que pueda ejecutarse con seguridad, precisión y control.

