En entornos urbanos (edificios, servicios, tráfico y redes existentes), el riesgo de asientos se gestiona con una combinación de diseño geotécnico, selección del método/equipo, control de parámetros en tiempo real y auscultación con umbrales de alarma. En proyectos de hinca de tubería (microtúnel), el objetivo es evitar pérdidas de volumen en el terreno y mantener estable el frente.
1) Reducir la incertidumbre antes de obra (diseño y planificación)
Campaña geotécnica e hidrogeológica orientada a identificar suelos sensibles, cambios bruscos y presencia de agua; se traduce en un modelo de riesgos y medidas preventivas (ver riesgos geotécnicos y mitigación).
Selección del sistema de excavación que mejor controla la estabilidad del frente en urbano: normalmente tuneladoras de escudo cerrado (EPB o hidroescudo) cuando hay nivel freático, suelos granulares o alta sensibilidad a asientos; ver también elección de tuneladora.
Diseño de pozos y obra civil para evitar movimientos inducidos por excavaciones auxiliares: cómo dimensionar pozos de ataque y recepción y requisitos de obra civil y pozos.
2) Control del frente y del balance de volúmenes durante la excavación (lo que más impacta en asientos)
Mantener una presión de cámara adecuada para equilibrar el terreno y el agua:
En finos/cohesivos suele aplicarse escudo cerrado EPB.
En granulares saturados o presiones elevadas, suele ser preferible escudo cerrado hidroescudo y una estrategia de gestión de presiones bajo agua subterránea alta.
Ajuste coordinado de avance, par, empuje, extracción/retorno (especialmente en slurry) para evitar sobreexcavación, pérdidas de finos o “vacíos” que se traduzcan en asientos.
Lubricación y control de rozamiento para evitar bloqueos y paradas forzadas (las paradas mal gestionadas elevan riesgo de pérdidas de presión y deformaciones), dentro del enfoque de riesgos geotécnicos y mitigación.
3) Auscultación y “método observacional” (medir–comparar–actuar)
Se define un plan de auscultación con umbrales (alerta/alarma/parada) y acciones asociadas.
Monitorización en tiempo real de parámetros de excavación y calidad, ver métricas que se monitorizan en un microtúnel.
Auscultación exterior típica (según criticidad): control topográfico de superficie y edificios, control de servicios sensibles, piezometría si aplica. En cruces con exigencias de administraciones (carreteras/ferrocarril), el enfoque se integra en la gestión de cruces de infraestructuras subterráneas.
4) Precisión geométrica para minimizar correcciones agresivas
Mantener tolerancias y evitar correcciones bruscas ayuda a reducir cargas laterales y perturbación del terreno: control de alineación, curvatura y cota y control de alineación en tiempo real.
5) Plan de contingencia (qué se hace si aparecen asientos)
En urbano sensible, además de prevenir, se define un “plan B”: ajuste inmediato de parámetros (presión/avance/extracción), refuerzo de auscultación, y medidas correctoras compatibles con el método (p. ej., acciones de compensación/inyección según diseño), coordinadas desde Asistencia técnica e ingeniería.
En redes urbanas típicas (colectores, abastecimiento, cruces), estas prácticas se aplican de forma sistemática en sistemas de alcantarillado urbano, sistemas de abastecimiento urbano y cruces de infraestructuras.

