Ante una pérdida de circulación de lodos en una microtunelación con hidroescudo, las medidas de contingencia buscan estabilizar el frente, evitar pérdidas de terreno, mantener el control hidráulico, reducir el consumo de lodo y prevenir afecciones en superficie o al entorno. La respuesta puede incluir detener o reducir el avance, ajustar presión y caudal, modificar la reología del lodo, incorporar materiales sellantes, controlar retornos, verificar caudales y presiones, reforzar la auscultación y, si la pérdida persiste, aplicar tratamientos del terreno o revisar el método de excavación.
En obras de microtunelación, hinca de tubería, cruces de ríos y cursos de agua o emisarios submarinos, la pérdida de circulación es especialmente relevante cuando se trabaja con hidroescudo en terrenos permeables, gravas, arenas abiertas, roca fracturada, karst, cavidades, rellenos o zonas con conexión hidráulica.
Qué significa pérdida de circulación de lodos
La pérdida de circulación ocurre cuando parte del lodo de excavación se escapa hacia el terreno, fracturas, huecos, cavidades, rellenos o caminos preferentes, en lugar de regresar por la línea de retorno hacia la planta de separación.
| Señal de alarma | Posible interpretación |
|---|---|
| Disminución del caudal de retorno | El lodo se está perdiendo al terreno |
| Aumento del consumo de lodo, agua o bentonita | El circuito no recupera el fluido inyectado |
| Caída o inestabilidad de presión | Pérdida de confinamiento hidráulico |
| Cambios de densidad o viscosidad | Alteración de la mezcla por pérdidas o entradas de agua |
| Aparición de lodo en superficie, cauce o pozo | Comunicación con caminos no previstos |
| Pérdida de volumen excavado controlado | Riesgo de sobreexcavación o pérdida de terreno |
| Asientos o deformaciones | Posible subsidencia por pérdida de material |
| Turbidez anómala en agua próxima | Riesgo ambiental o fuga hacia medio receptor |
Acciones inmediatas ante una pérdida
La respuesta inicial debe priorizar seguridad, estabilidad del frente y control ambiental.
Medidas habituales:
- Reducir o detener temporalmente el avance.
- Mantener una presión de frente compatible con la estabilidad del terreno.
- Revisar caudal de impulsión y retorno.
- Comprobar densidad, viscosidad y contenido de sólidos del lodo.
- Reducir caudal si aumenta la pérdida sin mejorar el retorno.
- Evitar maniobras bruscas que puedan agrandar el camino de fuga.
- Verificar bombas, válvulas, sensores y conducciones.
- Revisar si la pérdida coincide con un cambio geotécnico.
- Activar auscultación en superficie o estructuras próximas.
- Comprobar si existe salida de lodo en pozos, cauces, arquetas o superficie.
- Registrar hora, presión, caudal, volumen perdido y posición de la tuneladora.
La decisión de parar o continuar debe basarse en el balance entre estabilidad del frente, pérdida de fluido, riesgo de subsidencia y sensibilidad del entorno.
Ajustes del lodo y del circuito
Si la pérdida está asociada a terreno permeable o fracturado, puede modificarse la formulación del lodo para reducir filtrado y mejorar el sellado.
Se pueden valorar:
| Medida | Objetivo |
|---|---|
| Aumentar viscosidad | Reducir penetración del fluido en el terreno |
| Ajustar densidad | Mantener presión de frente y capacidad de transporte |
| Incorporar bentonita adicional | Mejorar formación de cake y sellado |
| Añadir polímeros | Reducir filtrado y mejorar estabilidad de suspensión |
| Usar materiales obturantes compatibles | Sellar poros, fisuras o caminos preferentes |
| Reducir caudal de circulación | Evitar ampliar la pérdida |
| Controlar presión de bombeo | Limitar fracturación hidráulica o fuga inducida |
| Mejorar separación y recirculación | Mantener propiedades del lodo estable |
Estos ajustes deben coordinarse con las propiedades reológicas de los lodos y con el cálculo de pérdidas de carga en el circuito de lodos.
Tratamientos si la pérdida persiste
Cuando la pérdida no se controla con ajustes operativos, pueden ser necesarias medidas adicionales:
Tratamiento del terreno desde superficie:
Inyecciones, lechadas, microcementos, geles, jet grouting o tratamientos localizados para reducir permeabilidad o sellar huecos.
Tratamiento desde pozo o frente si es posible:
Inyecciones localizadas, sellados o actuaciones específicas en zonas de entrada/salida o puntos accesibles.
Cambio de parámetros de excavación:
Ajuste de presión de frente, caudal, velocidad de avance, régimen de bombeo o densidad del lodo.
Auscultación reforzada:
Control topográfico, piezómetros, asientos, deformaciones, caudales, turbidez y puntos de salida potenciales.
Revisión del trazado o método:
Si la pérdida está asociada a karst, cavidades, roca muy fracturada o conexión hidráulica crítica, puede requerirse rediseño, tratamiento previo o revisión de la estrategia constructiva.
En zonas con riesgo de cavidades, karst o huecos, estas contingencias deben estar previstas desde la fase de diseño.
Riesgos que deben controlarse
Una pérdida de circulación no gestionada puede provocar:
- Pérdida de presión de frente.
- Inestabilidad del terreno.
- Entrada de agua no controlada.
- Pérdida de finos.
- Sobreexcavación.
- Asentamientos.
- Aparición de lodo en superficie.
- Afección a cauces, drenajes o servicios.
- Saturación de huecos o cavidades.
- Mayor consumo de bentonita, agua y aditivos.
- Bloqueos o desajustes en la planta de separación.
- Retrasos y sobrecostes.
- Incidencias ambientales.
- Necesidad de detener la hinca.
En cruces de infraestructuras, ríos, áreas urbanas o zonas ambientalmente sensibles, el umbral de actuación debe ser más conservador.
Cómo se documenta la contingencia
Toda pérdida de circulación debe documentarse para permitir trazabilidad técnica y contractual.
Se registran:
- Punto del trazado donde ocurre.
- Fecha y hora.
- Profundidad y cobertura.
- Terreno estimado en el frente.
- Presión de frente.
- Caudal de impulsión.
- Caudal de retorno.
- Volumen estimado de pérdida.
- Densidad y viscosidad del lodo.
- Aditivos incorporados.
- Cambios de parámetros.
- Avance antes, durante y después de la incidencia.
- Observaciones en superficie o cauce.
- Lecturas de auscultación.
- Medidas aplicadas.
- Resultado de la recuperación.
- Recomendaciones para el tramo siguiente.
Esta documentación ayuda a evaluar si la pérdida corresponde a una condición geotécnica prevista o a una desviación relevante respecto a la línea base del proyecto.
Información necesaria para estudiar el proyecto
Para evaluar contingencias ante pérdida de circulación de lodos conviene aportar: diámetro de excavación, longitud de hinca, profundidad, cobertura, geotecnia, permeabilidad, granulometría, nivel freático, presión de agua, presencia de gravas, roca fracturada, karst o cavidades, caudal de lodo previsto, presión de frente, propiedades reológicas, planta de separación, distancia de bombeo, pérdidas admisibles, sensibilidad ambiental, proximidad a cauces, servicios o edificios, auscultación prevista, disponibilidad de aditivos, materiales obturantes, inyecciones, tratamientos del terreno, criterios de parada y plan de emergencia.
Solicite una revisión técnica de contingencias por pérdida de circulación de lodos en hidroescudo antes de cerrar geotecnia, formulación del lodo, planta de separación o documentación de RFQ.

