Un túnel visitable (galería con sección suficiente para acceso de personal) suele recomendarse cuando el proyecto prioriza operación y mantenimiento (OPEX) y accesibilidad durante décadas. Una conducción no accesible (tubería “cerrada”, típicamente instalada mediante hinca de tubería) suele ser preferible cuando prima minimizar CAPEX, plazos y ocupación en superficie, y el mantenimiento puede resolverse desde registros/cámaras sin entrar al interior.
Es más recomendable un túnel visitable cuando:
Mantenimiento frecuente o crítico: se prevén inspecciones, reparaciones o sustituciones recurrentes, o hay alta criticidad del servicio (paradas muy costosas).
Necesitas accesibilidad real a elementos: válvulas, compuertas, derivaciones, instrumentación o futuros “tie-ins” que conviene operar sin abrir zanja.
Infraestructura multipropósito: quieres alojar varias conducciones/servicios (agua, drenaje, energía, telecom) en una misma galería para ordenar el subsuelo.
Entorno urbano muy sensible: el coste social/permiso de intervenir a futuro en superficie es alto (tráfico, afecciones a comercios, servidumbres complejas).
Exigencia de durabilidad y control: buscas un revestimiento estructural robusto y registro interior; normalmente se asocia a soluciones de túnel de dovelas, con necesidades claras de pozos verticales y obra civil.
Es más recomendable una conducción no accesible cuando:
El objetivo es transportar caudal con mínima obra auxiliar, sin necesidad de acceso interior: típico en redes de sistemas de alcantarillado urbano, sistema de abastecimiento urbano o cruces de infraestructuras donde lo crítico es ejecutar “sin zanja” con precisión.
La sección visitable no está justificada por OPEX: inspección y mantenimiento se resuelven con limpieza, CCTV/robots y cámaras puntuales, sin necesidad de acceso humano continuo.
Restricciones de espacio y permisos: construir un túnel visitable implica pozos/portales más grandes, más implantación y más logística (ventilación, seguridad en espacios confinados, etc.).
Presupuesto y plazo mandan: una conducción “no accesible” suele reducir coste total y complejidad respecto a una galería visitable.
En la práctica, la decisión se toma como un trade-off CAPEX vs OPEX (y riesgo): si el coste de intervenir en superficie a futuro es alto o el activo es muy crítico, el túnel visitable suele ganar; si la prioridad es ejecutar rápido y con menor obra auxiliar, suele ganar la conducción instalada con hinca de tubería. Para aterrizarlo con tus datos (trazado, geología, operación, criticidad y permisos), lo más eficiente es evaluarlo desde Asistencia técnica e ingeniería.

